Aun quedan héroes de fe

En una sociedad de celebridades drogadas y medios en una guerra abierta contra los valores morales, es gratificante recibir noticias de figuras que se levantan contra la corriente exhibiendo un carácter digno de ser tomado en cuenta, como es el caso del joven Tim Tebow.

El futbolista, defensa de la universidad de la Florida se ha hecho famoso no solo por ser uno de los jugadores más valiosos al llevar su equipo “Los lagartos”  a conquistar el campeonato nacional en más de una ocasión, sino por un detalle que llama la atención a millones de espectadores.

Tim utiliza su rostro para plasmar versículos bíblicos proclamando  al mundo su fe y pasión por Jesús, mientras el buscador de internet google reporta records de entradas por curiosos que desean descifrar el contenido de cada cita bíblica.

Esa plataforma para compartir el Evangelio es exactamente lo que los padres de Tim oraron antes que naciese. El padre de Tim, Bob, un misionero en las Filipinas, había estado llorando por los millones de bebés abortados en Estados Unidos. Fue entonces que él oró: “Dios, si me das un hijo, yo lo criaré para que sea un predicador.”

Pronto después, cuando Pam Tebow supo que estaba esperando, la fe de los padres fue puesta a prueba. Luego de una serie de graves complicaciones, los doctores le animaron a abortar al niño pero ellos se negaron. Nacido pequeño y débil, Timmy luchaba desde el principio, pero su padre continuaba diciéndole, “Dios tiene un propósito para tí, y en un punto, El te llamará a predicar.”

Papá tenía razón, el mensaje atravesaría el rugido de la multitud, transmitido a millones vía satélite. Pero lo que no se imaginaron fue que Tim vestiría no vestiria traje, sino uniforme y usaría estadios como su púlpito.

Tim es un gran ejemplo de la oportunidad que todo creyente tiene  de poner su fe a trabajar en el campo de juego donde Dios nos ha llamado.